La semiótica de la televisión en América Latina: problemáticas y perspectivas metodológicas

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por: Alfredo Cid Jurado / Tecnológico de Monterrey, Campus Mexico City

Marta Susana y Cristina en El Show de Cristina

Marta Susana y Cristina en “El Show de Cristina”

La semiótica aplicada al estudio de la televisión representa cada vez más un recurso a disposición de los analistas del medio en América Latina. Un recuento veloz nos muestra su incremento como consecuencia directa de la evolución del medio a partir de los estudios que provienen fundamentalmente de la Europa mediterránea (España, Italia y Francia). Desde sus inicios, la televisión en América Latina ha desarrollado una intensa producción televisiva que ha permitido madurar algunos géneros como las telenovelas (soap opera), algún tipo de comedia situacional, los talk shows, los programas musicales, por citar los más importantes. Dicha producción viene aparejada con su explicación teórica y con los instrumentos metodológicos para analizarla.

En la década de los 80´s aparecen diversos trabajos semioticos que muestran la preocupación por describir la independencia que la televisión empieza a mostrar con respecto al cine y a los otros medios de comunicación que le habían servido de base; la prensa y la radio. Inicia así a trazar su propio camino como sistema semiótico. Hasta ese momento, el lenguaje utilizado reproduce una herencia directa de la radio (los géneros en los programas, los formatos en la programación, el empleo de la musicalización), la radio (la presentación de la información inmediata) y del cine (el lenguaje audiovisual y los recursos propiamente cinematográficos en la producción).

Contemporáneamente a la maduración que adquiere en cuanto lenguaje se empieza a observar un distanciamiento paulatino de las estructuras creadas hasta ese momento, es entonces posible hablar de paleotelevisión, que de acuerdo con Umberto Eco se trata de una televisión de formatos definidos, géneros más o menos estables que tiende a definir un lenguaje televisivo para dar las noticias, para producir una ficción, etc. Con el surgimiento de la neotelevisión el lenguaje se transforma, surgen los géneros híbridos, los formatos adquieren mayor dinamismo y flexibilidad.

Por otro lado será la televisión que preste recursos al cine. A partir de estos cambios surgen una serie de conceptos que la semiótica puede ofrecer como instrumentos de análisis, rebasando la dicotomía cuantitativo/cualitativo. La amplia difusión metodológica del denominado pacto comunicativo permite extender al estudio de audiencias las posibilidades de seccionar un programa y analizarlo desde su proceso de ideación, su puesta en escena para prever la recepción por parte del espectador televisivo. El pacto será el resultado de la neotelevisión ya que cada emisión puede saber cuál es el espectador modelo que espera y al cual le encomienda tareas específicas; que van de la aceptación de la verosimilitud, el contrato de confianza y la aplicación de la competencia adecuada para comprender al programa.

Al enumerar una serie de factores que han determinado el desarrollo de la semiótica televisiva como herramienta para la comprensión del lenguaje televisivo, tenemos por un lado, la creciente demanda por parte de las televisoras para acceder a instrumentos críticos que permitan conocer el comportamiento de la programación en relación con su público, y al mismo tiempo, capaces de complementar los tradicionales estudios de audiencia. Aunado al anterior, se encuentra la búsqueda continua para fijar criterios, más o menos compartidos, con los cuales determinar la calidad de un programa televisivo en fase de preparación, producción y puesta al aire.

Don Francisco de Sábado Gigante

Don Francisco de “Sábado Gigante”

El ejercicio valorativo de la producción televisiva forma parte del trabajo pedagógico de las universidades que preparan expertos capaces de realizar las tareas de evaluación como parte de una tarea profesional.

Un recuento veloz sobre la contribución de los estudios semióticos aplicados a la televisión nos permite comprender también, además de su campo de acción, el tipo de análisis requerido que deriva de problemáticas específicas. La mayoría de ellas tiene que ver directamente con la lucha por las audiencias; la televisión generalista en contraposición a la temática, la televisión abierta versus la televisión por cable, etc.

Hemos elegido tres casos que nos permiten apreciar la aplicación de los instrumentos semióticos y los resultados que ofrecen; tenemos la serialidad, el humor, y la creación de identidad, cada uno de ellos muestra diversos grados de complejidad.

La serialidad es un problema ampliamente tratado en la década de los 80’s y aún vigente cuando se enfrenta a la necesidad de una solución para un programa con alto índice de audiencia y que merece, por diversos criterios, permanecer al aire. Se trata, en términos operativos, del estudio de la serialización, que se presenta de manera distinta para cada género. La solución de las “temporadas” no aplica para la estructura narrativa que asume por ejemplo la telenovela, la cual pasa de un número finito de capítulos a un número mayor. Precisamente, el caso de la telenovela requiere, para esta situación, del conocimiento de su estructura, de sus componentes figurativos en una primera instancia, lo que incluye a los personajes y sus roles, que deben corresponder a la historia narrada capaz de enfrentar el problema de las tramas. Los modos con los cuales cada personaje contará su historia deben obedecer a las formas estructuradas del género pues cambios radicales romperán el pacto establecido entre la producción televisiva y su espectador.

Otro ejemplo importante del trabajo de la semiótica se observa en el estudio del mecanismo del humor. La diferencia entre el humor y la tragedia radica en el carácter determinado por la cultura de pertenencia del primero y la comprensión universal del segundo, según observaba Umberto Eco. Una semiótica del humor televisivo debe poner atención en su construcción a partir de los dos caminos disponibles: el humor visual y el humor lingüístico. La estructura básica de la construcción del humor reconoce algunos mecanismos generales que aplican para ambos aunque de ellos se deriven usos distintos como lo muestra el caso de “El chavo del 8”. De este modo el humor puede trascender el ámbito de los programas de entretenimiento para insertarse de manera activa en una contienda política (el caso de las recientes elecciones en México y Venezuela) o como instrumento eficaz en la publicad televisiva (como sucede en Argentina).

Los vecinos de El Chavo del 8

Los vecinos de “El Chavo del 8″

Por último, una tarea asignada a la semiótica en su capacidad de describir el carácter ideológico de la estructuración del significado presente en cada programa que es emitido por una red en español, consiste en observar la construcción de identidades que acomunan diversos aspectos como son la historia compartida; los hábitos musicales, culinarios, deportivos, etc. y que permiten integrar ideológicamente al mundo hispanohablante. Precisamente los talk show adquieren un valor unificante en casos como el de “Cristina”.

Hemos querido presentar solamente tres tipos de tareas que la semiótica de la televisión debe enfrentar como retos para responder a las demandas sobre el estudio profundo del rol social que juega la televisión en el mundo de habla hispana. Seguramente la visión tradicional de una semiótica estructural es trascendida por su capacidad de describir los procesos en fases distintas y ver como cada emisión televisiva es capaz de prever a su consumidor, pero al mismo tiempo reproduce la cultura que la genera y de qué manera participa en la conservación de su propia memoria colectiva.

Imágenes
1. Marta Susana y Cristina en “El Show de Cristina”
2. Don Francisco de “Sábado Gigante”
3. Los vecinos de “El Chavo del 8″

Alfredo Cid Jurado es profesor en el Tec de Monterrey, Campus Ciudad de México.

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by: Alfredo Cid Jurado / Tecnológico de Monterrey, Campus Mexico City

Semiotics, applied to the study of television, increasingly represents a resource for analysts of this medium in Latin America. A quick overview shows us that this increasing interest is a direct consequence of the medium’s evolution, starting with the studies that have primarily come out of the Mediterranean countries in Europe, i.e. Spain, Italy and France. Since the dawn of television in Latin America there has been some intense television production which has allowed some genres to mature, such as soap operas, some types of situational comedies, talk shows, and music programs, to mention the most important ones. In order to analyze it, one must recognize how this production is inextricably tied to its theoretical explanation and methodological instruments.

During the 80s, diverse semiotic studies showed a preoccupation for describing the independence that television has begun to show with respect to cinema and other mediums of communication that have served as its major influences. This is how TV began to carve out its own path as a semiotic system. Until now, the language used in studying television has reproduced a direct inheritance from radio, in terms of the genres of its programs, the programming formats, the use of music, etc. Radio has been influential in terms of its presentation of immediate information; and cinema has played a part considering the audio-visual language and the distinct cinematographic resources used during production.

In conjunction with the maturity that television studies have acquired in terms of their language, one begins to observe a noticeable distance from the narrative structures created until now. Today, one may speak of a paleo-television that, according to Umberto Eco, deals with television in distinct formats. These are more or less established genres which tend to define a TV language for delivering the news, for creating fiction, etc. With the rise of the soap opera, the language is transformed and hybrid genres emerge. Moreover, formats become more dynamic and flexible.

On the other hand, television will even lend resources to cinema. Starting with those changes, a series of concepts surface, concepts that semiotics can offer as analytical instruments which can overcome the dichotomy between qualitative and quantitative analysis. The wide methodological diffusion of the so-called “communicative pact” can extend to audience studies the possibilities of dissecting a program and analyzing it from its original idea and its setting. This would allow one to predict its reception on the part of the TV viewer. The pact will be the result of neo-television, as each broadcast would address a foreseen model spectator from whom it would elicit certain kinds of engagement. This process is an agreement that goes along with the suspension of disbelief, a trust contract, and the application of adequate competence in order to understand the program.

By enumerating a series of factors that have determined the development of television semiotics as a tool to comprehend television language, we have, on one hand, the growing demand on the part of television networks to provide critical instruments that allow one to know the performance of the programming in relation to its audience, and, at the same time, ones that are capable of complimenting traditional audience studies. In addition to the aforementioned features, one finds the continual search for establishing criteria, more or less shared, with which to determine the quality of a TV program in its phases of preparation, production and when it is on the air.

The worthwhile exercise of TV production forms part of the pedagogical work of the universities that prepare expert producers who are capable of assessing their own work as part of their profession.

A quick glance over the contribution of applied semiotics to the television allows us to understand also the type of analysis required for specific problems. The majority of them have to do directly with the struggle to attract audiences, mass-audience (televisión generalista) versus niche audiences, broadcast television versus cable television, etc.

We have elected three cases that allow us to appreciate the application of semiotic instruments and the results they offer. These are seriality, humor, and identity creation. Each one of them shows diverse degrees of complexity.

Seriality is a problem that was widely dealt with in the 80s and is still alive today. This is especially important when one must confront the need for a solution for a program with a high audience index and one that deserves to stay on the air because of diverse criteria. In terms of operation, it (tv semiotics) deals with the study of serialization whereby each genre is presented in a distinct manner. The solution of the “seasons” does not apply to the narrative structure that assumes, for example, the soap opera which passes from a finite number of chapters to X number of episodes. Precisely, the case of the soap opera, requires, from the first instance, knowledge of its structure and its figurative components which include characters and their roles that should correspond to the narrative history. These roles should also be navigate complexities of plot. The manner by which each character tells his or her story should obey the structural forms of the genre because radical changes would break the established pact between the television production and its audience.

Another important example of semiotic investigation is observed in the study of the humor mechanism. The difference between humor and tragedy is found in the elements determined by the culture belonging to the first and the universal understanding of the second, as Eco observed. A Semiotic study of television humor should pay attention to its construction beginning with the available means: visual humor and linguistic humor. The basic structure of the construction of humor recognizes some general mechanisms that apply to both even though from them distinct uses are derived as in, for example, the case with El Chavo del 8. This way, humor can transcend the range of programs for entertainment in order to place itself in an active way in a program with political content (recall the recent elections in Mexico and Venezuela) or as an efficient instrument for television publicity, as is the case is in Argentina.

Finally, an assigned task for semiotics, in its capacity for describing the ideological character of the structuring of the present meaning in each program transmitted by a network in Spanish, consists in observing the construction of identities that gather diverse aspects, such as a shared history, the musical elements, cooking shows, sports, etc, and that is able to integrate the Spanish-speaking world in terms of ideology. Talk shows, in particular, acquired a unifying worth in cases such as that of Cristina.

We have wanted to present only three types of tasks that television semiotics should confront as a challenge to respond to the demands for a deeper study of the social role that television plays in the Spanish speaking world. Certainly, a traditional vision of structural semiotics is transcended by its capacity for describing the processes in distinct phases and: 1) seeing how each television broadcast is capable of predicting its consumer; 2) recognizing how each television broadcast also reproduces the very culture that generates such a consumer; and 3) questioning how each television broadcast participates in the conservation of its own culture’s collective memory.

Image Credits: (located in primary Spanish text)
1. Marta Susana and Cristina on El Show de Cristina
2. Don Francisco host of Sábado Gigante
3. The neighbors of El Chavo del 8

Author: Alfredo Cid Jurado is a professor at the Tec de Monterry, Mexico City.

Translator: Clark Murray is a professor at the Tec de Monterry, Mexico City.

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One comment

  • A semiotic study of television would be really instructive in interpreting cross-cultural differences in humor, especially if it used, as Jurado suggests, visual and linguistic markers as guidelines. American humor on television tends to favor wordplay, for example, while Spanish-language humor on television (at least what I’ve seen from the paucity of programming available on American cable networks) seems to highlight more visual elements. I’d be greatly interested to hear the author’s thoughts on this…thanks!

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